viernes, 23 de septiembre de 2011

Ganja

 Cuando hay tanto humo en la habitación que ya no ves bien a quien tienes delante; pero no es solo por culpa del humo, resulta que te invade el efecto de esa sustancia. Mientras escuchas buena música con tus colegas haces un corto viaje a otro mundo, donde todo es perfecto, un edén donde el aire es de montaña y pasean bonitos unicornios rosas; de repente vuelves a la habitación llena de humo y te das cuenta de que sigues en ese mundo perfecto, pero el aire puro se ha convertido en humo con aroma a maría y los unicornios rosas se han transformado en tus colegas, y su cuerno es el peta que están apunto de pasarte.
Algunos me dicen que no lo haga que es malo, pero entonces yo les pregunto si lo han probado; su respuesta siempre es la misma "no, eso es malo y no quiero probarlo" o algo por el estilo. Bien, yo respeto que no quieras probarlo, pero si no lo has probado no puedes saber si es malo o no. ¿Me ves muy mal? No peor de lo que he estado siempre. Simplemente ahora me siento más libre, más satisfecha con migo misma, más a gusto con el mundo, más en familia vaya donde vaya. Me gusta y me siento bien; si me respetas a mi y mis opiniones y gustos, no me digas que no lo haga y que es malo, porque para mi es lo mejor.


Muchos se deleitan con su aroma, su sabor y se dejan hechizar por su belleza; a nadie perjudica ella, solo es una belleza más de nuestra naturaleza; mas está prohibida. ¿Han pensado ustedes, que crean guerras y destruyen naciones enteras, fumarse un mai con sus enemigos?

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