domingo, 27 de noviembre de 2011

Mi corazón palpita como una patata frita.

Al final me he dado cuenta de que todo lo que puedo sentir hacia otra persona(en el sentido de pareja y esas cosas) son simples caprichos por el físico. Sí, hay alguien que me gusta, pero esa forma de gustarme es simplemente que me atrae físicamente más que de lo que otros lo hacen. Pero ahí se acaba todo. He entendido que es algo químico y hormonal que va más allá de simples sueños de princesas y príncipes. Cuando te gusta alguien, te gusta desde el primer momento que lo ves, aunque no te des cuenta de ello o mil cosas. Yo, desde luego, puedo afirmar y afirmo, y confirmar y confirmo esta teoría. Toda persona que cuando la veas despierte un interés en ti, lo clasifiques como lo clasifiques en ese momento, es porque te gusta, pero no el gustar de "oh, me he enamorado", simplemente que va a atraer siempre, sin que sepas por qué. Las cosas son así, y por muchos estereotipos y tópicos amorosos que no quiera vender la sociedad, el ser humano es completamente capaz de pasar toda su vida sin un cónyuge a su lado, ya que esto sólo ha sido vendido y transportado durante miles de años simplemente para que la especie humana perdure y no se vaya al garete. Fin.


Mi corazón palpita
como una patata frita.
Mi corazón
es un saxofón.
Por esto te digo mi amor,
que te quiero para mí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario