Y es que por otra parte está mi deseo sexual, por llamarlo de algún modo; ni le quiero, ni le amo, pero me gusta, y no puedo evitarlo. No sé, ¿se lo digo? Pero, ¿y cómo reaccionará? ¿Y si se aleja? No sé si merece la pena arriesgarse esta vez, es demasiado importante para mi. Pero es que cada día me cuesta más retener el deseo cuando le veo y estoy con el; ese brillo de sus ojos me pierde y lo quiero para mi, no quiero que brille por otra aunque sé que no brillará por mi.
Cada vez que le miro, quiero que sea mio, pero aun así, sé que jamás iría bien, supongo que mi amor ya está asignado a alguien, aunque se haya perdido en el tiempo ese amor, sigo amando a aquel del que me enamoré un día, aunque ahora ya no sea el mismo. Y por esa razón sé que aunque consiguiese mi deseo carnal, muy a mi pesar, no funcionaría nada más, aunque me muera por ello.
Y dime tú, ahora que hago... Estoy hatada de pies y manos...
Depende de quien sea, lo conoces? Si lo conoces preguntale, vale que ames a la otra persona, pero si nunca te va a corresponder... no puedes estar así siempre, y al fin y al cabo las necesidades de cada persona son importantes
ResponderEliminar